Los coches modernos nunca duermen del todo. Aunque esté aparcado, una red de electrónica sigue consumiendo — y a veces eso basta para dejarte sin arranque.
Consumos ocultos (parasitic drain)
Alarma, módulo de acceso keyless, localizador GPS, cámara de salpicadero en modo aparcamiento: todos beben corriente día y noche. En una batería sana a media vida, de dos a tres semanas paradas pueden bajarla del umbral de arranque.
Los clásicos
- Luces o accesorios olvidados — faros, luz de habitáculo, un cargador enchufado.
- Trayectos cortos que nunca reponen lo consumido.
- Bornes flojos o corroídos — causa sorprendentemente común de un «no arranca».
- Frío o calor extremo durante la espera.
¿Descarga puntual o batería acabada?
La diferencia importa: una descarga puntual se soluciona con un puente y a conducir; una batería sulfatada por descargas profundas acepta una carga y muere de nuevo. Solo una prueba lo distingue. Si dejas el coche parado semanas en Francia, el checklist de antes de viajar te ahorra el susto; y si ya no arranca, mira la página del coche aparcado.